Li LH, Lee J-Y, Leung HH, Lam WC, Fu Z, Lo ACY. Lutein Supplementation for Eye Diseases. Nutrients 2020; 12: 1721. Review
La luteína es uno de los pocos carotenoides xantofílicos que se encuentra en altas concentraciones en la mácula de la retina humana. Sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes son esenciales para la salud ocular donde puede prevenir y atenuar varias enfermedades propias del ojo como la degeneración macular del envejecimiento, retinopatía diabética y de la prematurez, vicios de refracción y cataratas. Constituye un nutriente esencial ya que su síntesis de novo no es posible en el metabolismo humano y debe obtenerse de la dieta a partir de yema de huevo y vegetales de hojas verde oscuro, que aportan luteína y su isómero, zeaxantina, los que, a diferencia de otros carotenoides, contienen un terminal hidroxilo que los hace menos hidrofóbicos.
La importancia de los carotenoides del huevo es que su contenido de grasa, especialmente fosfolípidos, favorece la absorción de luteína, la que se produce asociado a micelas, y posteriormente transportada mediante lipoproteínas. Su distribución tisular no es homogénea y se concentra en la mácula, especialmente en su periferia, donde se encuentra junto a su isómero zeaxantina, también aportado por la dieta y que se ubica en la zona macular media, y a meso-zeaxantina, metabolito de luteína que se forma en la mácula y se concentra en su centro. En conjunto, forman el pigmento retinal macular. La luteína se ubica también en el cristalino, donde confiere protección a la formación de cataratas relacionadas con la edad.
El mecanismo de acción mediante el cual ejerce la protección ocular es a través de la captura de radicales activos de oxígeno: anión superóxido, radicales perhidroxílicos e hidroxilos, cuya inestabilidad química los hace reaccionar con moléculas que forman parte de las membranas, proteínas estructurales y DNA, afectando la actividad mitocondrial y llevando a muerte celular. Adicionalmente, el oxígeno libre puede generar daño oxidativo, oxígeno libre que también es transferido a luteína. Esto es especialmente útil para impedir o atenuar el efecto tóxico de la luz azul presente en pantallas de smartphones, y las principales pantallas de uso diario, cuya longitud de onda, entre 450 y 495 nm, es de alta energía generando radicales libres y estrés oxidativo ocular y que la luteína absorbe entre el 45 y 90% protegiendo axones de conos y bastoncillos del daño foto-oxidativo.
La revisión se complementa con un análisis de la seguridad de sus formas terapéuticas, destacando el aporte significativo que hace el huevo, no solo por su concentración relativa, sino por su biodisponibilidad al estar asociado con fosfolípidos que optimizan su absorción. Los efectos protectores de la luteína en salud ocular están avalados por estudios clínicos y epidemiológicos que establecen su efecto antiinflamatorio, antioxidante y su efecto de filtro para luz azul.